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28.01.2026

Moldes de inyección para envases alimentarios thin-walled: dónde nacen los rechazos, la inestabilidad y los costes ocultos

Moldes de inyección para envases alimentarios thin-walled: dónde nacen los rechazos, la inestabilidad y los costes ocultos

 

En el sector de los envases alimentarios industriales, problemas como deformaciones, inestabilidad dimensional o elevados niveles de rechazo suelen abordarse ajustando los parámetros de inyección: presiones, temperaturas o tiempos de ciclo. Sin embargo, cuando estas situaciones se repiten de forma constante, la causa rara vez se encuentra únicamente en el proceso de inyección.

Los envases thin-walled, caracterizados por espesores muy reducidos, alta productividad y ciclos rápidos, amplifican cualquier ineficiencia en la fase de diseño. Un llenado no uniforme, un sistema de refrigeración desequilibrado o una gestión incorrecta de las cavidades impactan directamente en la calidad del producto, la repetibilidad del proceso y los costes de producción.

Por ello, en los envases alimentarios de alto rendimiento, la estabilidad no se consigue en la máquina, sino mucho antes: en la fase de diseño y construcción del molde de inyección.


LOS RETOS ESTRUCTURALES DE LOS ENVASES ALIMENTARIOS THIN-WALLED

La tendencia hacia envases más ligeros, impulsada por la reducción de costes y los objetivos de sostenibilidad, incrementa la complejidad técnica de los moldes.
La combinación de espesores mínimos, múltiples cavidades y altas velocidades de producción exige un control extremadamente preciso del proceso desde el diseño del molde.

En este contexto, incluso pequeñas desviaciones pueden convertirse rápidamente en problemas críticos durante la producción en serie.

 

POR QUÉ EL DISEÑO DEL MOLDE DETERMINA LA ESTABILIDAD DLE PROCESO

Equilibrado de cavidades y repetibilidad

En moldes multicavidad, el equilibrado es fundamental para garantizar la uniformidad entre piezas. Diferencias mínimas en el llenado de cada cavidad pueden generar variaciones en peso, rigidez o calidad estética del envase, además de provocar un desgaste desigual del molde.

Un equilibrado deficiente compromete la repetibilidad del proceso y reduce la previsibilidad de la producción a lo largo del tiempo.

Gestión de espesores delgados y esfuerzos estructurales

En aplicaciones thin-walled para envases alimentarios, el material debe fluir de forma rápida y homogénea a través de secciones muy delgadas. Esto requiere un control preciso de velocidades y presiones de inyección.

Si el molde no está correctamente dimensionado para soportar estas cargas, pueden producirse deformaciones estructurales, microfisuras o alteraciones geométricas que afectan directamente a la estabilidad dimensional de las piezas y a la calidad final del envase.

Sistema de inyección y canal caliente

El sistema de inyección debe garantizar una alimentación constante, estable y equilibrada del material fundido. Un canal caliente mal diseñado puede introducir variaciones térmicas o de caudal entre cavidades, afectando negativamente al tiempo de ciclo y a la estabilidad del proceso.

En moldes thin-walled, estos efectos resultan especialmente críticos y difíciles de corregir durante la producción.

desecho de envase de alimento

Refrigeración y tiempos de ciclo

La refrigeración no solo determina el tiempo de ciclo, sino también la estabilidad dimensional del producto. Una distribución no homogénea de la refrigeración provoca contracciones diferenciales, deformaciones y un aumento de los rechazos, especialmente en producciones continuas y de gran volumen.

Un sistema de refrigeración correctamente diseñado permite ciclos más estables y una calidad constante en el tiempo.

 

IMPACTO EN COSTES, CALIDAD Y RENDIMENTO PRODUCTIVO

Las decisiones tomadas en la fase de diseño del molde influyen directamente en:

  • Coste por pieza, condicionado por el tiempo de ciclo y el nivel de rechazo

  • Calidad del producto, en términos de estabilidad dimensional y repetibilidad

  • Continuidad productiva, reduciendo paradas, ajustes y mantenimientos

  • Eficiencia global del proceso, especialmente en producciones de alto volumen

Corregir problemas a posteriori suele implicar costes significativamente más elevados que prevenirlos desde el inicio.


 

En los envases alimentarios industriales, la calidad y la estabilidad no se logran ajustando continuamente el proceso, sino mediante un enfoque riguroso en la fase de diseño.
En particular, en aplicaciones thin-walled, el molde es la principal herramienta para prevenir rechazos, inestabilidad y pérdidas de eficiencia.
Invertir en una correcta concepción del molde permite reducir la incertidumbre del proceso, garantizar continuidad productiva y mantener bajo control los costes a largo plazo. Es en esta fase donde se construye la verdadera fiabilidad del envase alimentario.

 

Si estás planificando un nuevo proyecto de envases alimentarios,
analizar el diseño del molde desde las primeras fases permite reducir riesgos, costes imprevistos e inestabilidad en producción.
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